EL ARQUETÍPICO DON JUAN… Y SU(S) MUJER(ES)

21 03 2008
Comenzar a hablar de los donjuanes se hace difícil, por la complejidad del tema en sí, porque mucho se ha escrito ya sobre ellos, pero, fundamentalmente por las diversas aristas que este tema posee. Es por esta razón que comenzamos este artículo con una invitación a escuchar una canción del cantautor español Joaquín Sabina sobre un donjuan, que incluye además, una interesante introducción de “una mujer que ama demasiado”. Para esto, les pedimos que pinchen el siguiente link, y lo abran en una nueva ventana:
“…y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño…y con todas, si es que duermes a mi lado….”
En creaciones literarias encontramos plasmada la existencia de un personaje, Don Juan, el que parece hallarse también en el inconsciente colectivo de hombres y mujeres. Enamoradizo, pendenciero, seductor, cruel, adorable, inescrupuloso, destructivo, dominante, insensible, embaucador, narciso….
Tirso de Molina, escribe su historia en el siglo de oro, “El Burlador de Sevilla y el convidado de piedra”. Desde entonces, este mítico personaje se ha re- escrito literariamente, crando cada época a su característico Don Juan, plasmándose también de un modo u otro en nuestro inconsciente.
En 1844, José Zorrilla se surte de esta historia para escribir “Don Juan Tenorio”, un truhán, libertino que presume de sus conquistas, que sin escrúpulos juega con los sentimientos de las mujeres que creen y confían en su amor. Que actúa siempre provocado por los (para él) nunca inalcanzables retos.
Es del “Don Juan” de Zorrilla al que nos referiremos, el mismo Don Juan de Marco, de la película protagonizada por Johnny Deep y Marlon Brando. Ese que al final de la obra, tiene un vuelco importante en su actuar al enamorarse de doña Inés.
En el imaginario colectivo se tiende a caracterizar a un “donjuán” por su afán incesante de conquistar y de seducir. Seducen con su energía avasalladora y su palabra determinante. En ocasiones desde la psicología se le llega a plantear como una compulsión por la seducción.
Sus relaciones se disuelven tan pronto se ha conquistado a su objetivo. La pareja contribuye simplemente a la afirmación de su yo. Apenas ellos realizan su conquista, disminuye el impulso narcisista. Ahora, esta conquista se vuelca a su dimensión de normalidad. Puede comprometerse, pero transitoriamente, porque tarde o temprano una relación seria comienza a ser percibida como amenazante. Entonces, o se adelanta al abandono, o desaparece repentinamente.
Autores como el psicólogo S. Peele, define a los donjuanes como adictos, en tanto define a la adicción como “ una experiencia nacida de la respuesta subjetiva de un individuo a algo que para él tiene un significado especial, algo que le da tanta seguridad y confianza que sin ello no puede vivir”.
Aunque mucho, repetimos, se ha escrito y reescrito sobre Don Juan, ya sea desde la literatura o desde la psicología, resulta sumamaente interesante hacer preguntas respecto a estas repeticiones, que permiten la diferencia y pensar lo general versus lo individual. Dejamos planteadas a partir de ahí las siguientes preguntas:
¿Qué se repite y qué muta entre cada re-escritura literaria del Don juan? ¿Qué se borra con el cambio de titulo del burlador de Sevilla y el convidado de piedra al Don Juan Tenorio?
¿Cómo se acerca, mezcla e hibridiza la figura de Don Juan con la de Casanova?
¿Cuál es el nombre del Don en esta obra? ¿Es lo intraducible, el nombre propio? ¿Qué rol juega el Don… el dar lo que no se tiene a quien no lo quiere, como en el amor?
Como a sus mujeres, la reflexión en torno al mito, fantasma y donesjuanes no nos invita, nos obliga.
Hablemos de la mujer de un donjuan
Un donjuán es capaz de encantarnos, conquistarnos y seducirnos. Puede descolocarnos y llevarnos a perder la cabeza. Un donjuán tiene la capacidad de decirnos justo la frase precisa y perfecta que hace que nos sintamos deseadas. Hace que olvidemos las preocupaciones y ocupaciones del día a día. Un donjuán nos despierta el deseo. Nos activa las fantasías. Pero….es “un donjuán” y si jugamos en su juego debemos tener clara la etimología de esta palabra. Pese a todo esto, hay mujeres que se enamoran de ellos, llegando incluso a “perder la cabeza”…

“Me lo dijeron mil veces, pero nunca quise poner atención, cuando llegaron los llantos, ya estabas muy dentro de mi corazón. Te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía, lo más que te preguntaba, era que si me querías…. Sin que tú notaras la cruz de mi angustia solía cantar: “Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro…eres mi vida y mi muerte…no debía de quererte, no debía de quererte, y sin embargo, te quiero….”

Para referirnos a estas mujeres nos centraremos en el concepto empleado por el terapeuta familiar Robin Norwood, el de “las mujeres que aman demasiado” (1985). La raíz de este concepto viene luego de que Norwood trabajara por años con esposas de todo tipo de adictos (al alcohol, al trabajo, a las drogas, al sexo, al juego). Para él, estas mujeres pasan a convertirse en adictas a estos hombres adictos.
Una mujer que ama demasiado determina sus relaciones “en base a la necesidad de ser necesitadas”. Buscan personas a las que puedan cuidar y ayudar. Tienen poca conciencia de sus necesidades y de sus deseos, porque están centradas en los deseos y necesidades del otro, así como en buscar distintas y nuevas estrategias para “cambiarlos”, para “salvarlos”, ya que están seguras de que si ellos cambian, ellas obtendrán como recompensa, su anhelado amor.
Creen en este cambio, y creen que de ellas depende, y es por esta razón que justifican y perdonan, llegando incluso a culparse a sí mismas por las actitudes de ellos.
A la base, hay carencias importantes que las han llevado a construir un concepto errado del amor. Creen que no merecen ser amadas, tienen un autoconcepto muy deteriorado y una autoimagen negativa. Dependen de su pareja para lograr una sensación de valor personal, y no tienen la facultad de relacionarse en planos de igualdad.
Temen tanto al abandono y a la soledad, que son capaces de soportar denigraciones y abusos. Finalmente sus estrategias de autoengaño y el mecanismo de defensa de la negación terminan por anularlas.

“Si un individuo es capaz de amar productivamente,
También se ama a sí mismo,
Si sólo sabe amar a los demás,
No sabe amar en absoluto”
(Erich Fromm en “El Arte de Amar”, 1956)
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Autoras del Artículo: Paula Pérez, Andrea Florenzano
* foto de: www.gettyimages.com




¿ QUÉ SIGNIFICA…? ETIMOLOGÍA DE ALGUNAS PALABRAS

20 03 2008


1) SADISMO: El término proviene del Marqués de Sade (1740-1814). Se dice que uno de sus criados le habría llevado una prostituta a quién el marqués habría atado y azotado. Este hecho lo habría repetido hasta que finalmente habría sido encarcelado.
2) CLÍTORIS: Del griego “kleitoris”que significa “pequeña montaña”
3) SEMEN: Del latín “seminis”, que significa semilla.
4) MENSTRUACIÓN: Proviene del latín “menses”. “Menses” proviene del griego “mene”, que signfica luna.

5) ORGASMO: Del griego “orgasmos”. “Orgasmos” tendría la raíz endoeuropea y significa “hinchar”.

6) MASTURABACIÓN: Proviene de “Manus Stuprare” , que significaría cometer estupro contra uno mismo con las manos. (Estupro entendido como violación).

* La mayoría de las palabras fueron encontradas en www.etimologias.dechile.net y posteriormente confirmadas.

* foto de: www.gettyimages.com





TALLER DES-CUBRIENDO MI SEXUALIDAD

19 03 2008

El día 20 de febrero en el Centro Bhoga, realizamos el taller vivencial “DES-CUBRIENDO MI SEXUALIDAD” en la ciudad de Pucón. El taller estaba dirigido a mujeres, y el propósito fue promover un espacio de encuentro para potenciar la sexualidad de cada una de las 13 mujeres asistentes.
Trabajamos la conciencia corporal con el fin de redescubrir la sensibilidad y sensualidad, reconociendo los límites y bloqueos que imposibilitan una adecuada conexión con nosotras y con los demás.
Próximamente comenzaremos nuevamente los ciclos en Santiago.




MASTECTOMIA Y SEXUALIDAD

19 03 2008


El cáncer de mama en este momento, es el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres occidentales. Según la CONAC tres mujeres mueren a diario producto de esta enfermedad y una de cada catorce desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida.
La aparición de un tumor maligno en una o ambas mamas de una mujer constituye un impacto psíquico capaz de des-estructurar su equilibrio anímico y afectivo.
La mastectomía consiste en una cirugía mediante la cual se le extirpa parte o la totalidad de la mama a una mujer. Esta operación suele indicarse como tratamiento del cáncer mamario y su propósito es conseguir la extirpación del tumor de la mama. Extirpar una o ambas mamas es significativamente traumático y suele producir importante inseguridad en la mujer. No sólo la imagen y esquema corporal se ve afectada, sintiéndose la mujer en numerosas ocasiones poco atractiva, sino también en varias ocasiones “poco mujer” en tanto que nuestra cultura y sociedad tiende a considerar un cierto volumen de senos como un símbolo visible de feminidad, sexualidad y erotismo.
La pérdida de este estímulo erótico es vivida como un atentado contra la estructuración psíquica de estas mujeres, siendo el resultado más frecuente la autoimagen empobrecida, vergüenza, angustia, ansiedad, depresión y la desesperanza.
Puede pensarse que en numerosas ocasiones este hecho es vivido como una mutilación, una castración: llegan a verse a sí mismas como incompletas, vacías, poco importantes, carentes de belleza, des-erotizadas e incluso indignas de ser amada. Con este tipo de auto-percepción no es difícil entender entonces la posible aparición de alguna disfunción sexual.
La literatura indica que alrededor de un 50% de las mujeres que han tenido cáncer de mama sufre de disfunciones sexuales prolongadas, siendo las más comunes la pérdida del deseo sexual y la dispareunia (dolor durante la relación sexual).
La disminución del deseo en estos casos puede tener etiología diversa. Sin embargo, en numerosos casos se da una dinámica relativa a la evocación de pensamientos negativos que tenderían a suprimir el deseo u oportunidad sexual.
Estos pensamiento negativos tienen un funcionamiento inverso al de las fantasías sexuales que operan en el incremento del deseo sexual. Los pensamientos negativos que podrían interferir en mujeres mastectomizadas podrían relacionarse con su autoimagen empobrecida y la percepción de ellas mismas como mujeres des-erotizadas.
No hay que olvidar que usualmente quienes padecen de estas disfunciones no están al tanto del rol activo que ellas mismas tienen en sus inhibiciones, ya que este proceso operaría de manera inconsciente, automática e involuntaria.
En relación a la dispareunia, que se refiere a la presencia de dolor durante la penetración que no sería atribuible a causas orgánicas, podría plantearse que opera un mecanismo similar. Pareciera que la mujer literalmente “se cierra” a la posibilidad de tener una relación sexual producto del rechazo a su propio cuerpo y la ansiedad que esto acarrea.
Los grandes montos de ansiedad existentes y gatilladores de las disfunciones sexuales descritas hablan más allá del cambio en su autoimagen y deterioro de su autoconcepto. Remiten a un duelo por la pérdida corporal, un duelo en relación a lo que se vive como salud, enfermedad. Un duelo que para ser elaborado exitosamente deberá seguir un proceso en que logre reestructurar el concepto de si misma que puede haberse visto seriamente afectado en su estructura. Reestructuración frente a la salud-enfermedad que le permita re-validarse como ser social, madre, esposa, profesional, dueña de casa. Lograr en cada una de estas dimensiones re-erotizarse.
Es imprescindible la empatía y el apoyo de los familiares y parejas de estas mujeres, así como también es muy importante el acompañamiento que los profesionales de la salud podemos realizar en este proceso de duelo, tomando en cuenta aspectos tan básicos como los sentimientos que cada una de estas mujeres experimentan.

* foto tomada de: http://bloggarte.com